viernes, 19 de diciembre de 2014

JOHANNA de Cumpleaños

Cumpleaños de  JOHANNA


Gracias a la excelsa naturaleza,  a la vida que genera vida y al extraordinario creador de lo humano y lo divino por esa invención natural, bondadosa y necesaria  llamada familia.  Gracias a Dios,  -artesano del amor y la belleza-,  por haberme premiado con una familia afectiva, unida y solidaria con algunos  defectos y errores, pero formada a tenor  de las virtudes básicas de la vida, lo que honra  mi orgullo de padre comprometido con la dinámica familiar de estos tiempos. Enhorabuena  “Nana”,  por ser la primogénita de la familia. Felicidades por esa  elegancia natural que te embellece, por  esa capacidad para el trabajo que te enaltece y  por esa inteligencia en superar obstáculos que te distingue. Primero hija y ahora madre que maneja con sobriedad sus ingresos, con austeridad sus  gastos y con responsabilidad su crédito, como los modernos valores personales que te dan el status de mujer exitosa en los planes presentes y futuros de tu familia.  Gracias hija,  por esos nietos disciplinados, fuertes, atléticos, inteligentes y sobresalientes que honran mi exagerado fanatismo del abuelo orgulloso de su descendencia. Gracias por soñar y despertar valorando el hogar familiar, como el templo que educa y fortalece el espíritu en todos los niveles del desarrollo humano, y que permite el crecimiento de esas  contingencias espaciales y temporales,  que, a través de los sentidos, nos llenan de esas sensaciones agradables que llamamos felicidad.    …….Felicidades  en su Cumpleaños para  Johanna….


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Declaraciones del Prof. Luis Martínez

El Gobierno socialista y revolucionario de la quinta república vulnera los derechos sociales del trabajador y de la familia al mantener relaciones de trabajo con remuneraciones por debajo del salario mínimo, perjudicando a pequeños, -pero no menos importantes-, sectores educativos del país. Así se expresó el Prof. Luis Martínez, Presidente de los Profesores Jubilados de Valencia, afiliados a la Federación Venezolana de Maestros.

Enfatizó el educador que en este caso el pecado patronal es punible por partida doble. En primer lugar el Ejecutivo,  -junto al resto de los Poderes Públicos Nacionales-, es uno de los garantes del  Estado Social de Derecho, pero el gobierno, en vez de priorizarlo, lo irrespeta. Y en segundo término desacata la Carta Magna, violando normas que tienen rango constitucional; por ejemplo, el artículo 89 numeral 3,  el capitulo V de los derechos sociales y de la familia, y también el 75 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

El Prof. Martínez afirma que el pago de salarios de manera irregular viola el artículo 129 de la Ley Orgánica del Trabajo, que garantiza un salario mínimo igual en todo el territorio nacional. Infringe en consecuencia el 130 de la LOT,  que obliga al Gobierno a cancelar la diferencia entre el salario mínimo y lo realmente pagado, así como las incidencias sobre los beneficios remunerados que recibe el trabajador. Debería, entonces, el estado dar el ejemplo,  pagando como es debido, según la norma jurídica que regula el salario y honrando los compromisos contractuales con los sindicatos legalmente reconocidos.


Explica el Profesor que las medidas sancionatorias, -también contempladas en la ley-, no se aplican porque las instancias judiciales no se atreven a ejecutarlas, por miedo a la  presión y chantaje del Poder Ejecutivo y las amenazas violentas de un  sindicalismo venal, corrupto y patronal, que opera ilegalmente en el sector educativo. Las sanciones previstas en la LOT se especifican por infracción desde el artículo 533 en adelante  y se concretan  penalidades equivalentes a Unidades Tributarias, vinculantes para un gobierno maula que no cumple con las  obligaciones a particulares y mucho menos con las multas que se derivan de juicios o procesos administrativos contra el estado.

Finalmente el presidente de los Profesores Jubilados dijo que ante los inverosímiles disparates políticos y el asombroso desastre administrativo del régimen, la consiguiente tragedia económica y la inexorable desgracia social no se harán esperar por mucho tiempo. En consecuencia los gremios están en la apremiante necesidad de agendar actividades de calle, que fuercen al patrono a cumplir la Constitución de la República, la Ley Orgánica del Trabajo y, sobre todo, la Contratación Colectiva de los Educadores, asumiendo las conquistas laborales como bandera de lucha en coordinación con los demás trabajadores organizados del país.  Los Profesores Jubilados, ciudadanos venezolanos de categoría excepcional, intelectuales de mucha lectura y abundante sabiduría, nos declaramos en alerta y  siempre dispuestos a aportar experiencias  para enderezar  el rumbo de la historia. Nos confesamos vanguardistas de la evolución y de los cambios que fomentan y desarrollan valores humanos como el patriotismo, la probidad, la justicia, la solidaridad, el amor al prójimo y el respeto a la vida, entre otros, tan escasos en  estos tiempos de crisis.

Concluye sus declaraciones el profesor Luis Martínez, deseando a los trabajadores en general, a los docentes activos en particular y muy especialmente a los Profesores Jubilados, unas FELICES PASCUAS y un PROSPERO AÑO NUEVO.



jueves, 13 de noviembre de 2014

Mil Palabras

De  Mil  Palabras … por Luis Martínez

De un tiempo a esta parte los educadores arrastramos la carga de una pesadilla de nunca acabar, la del incremento salarial, siempre por debajo de los dígitos inflacionarios que publica el Banco Central. Un incremento que se repite dos o tres veces en el año, pero que nunca toca al rasero de la inflación. Y para colmo de males tampoco alcanza a los maestros, ya que los trabajadores de la educación son signatarios de una Contratación Colectiva que los exime de los aumentos vía decreto, -según interpretación de cosa juzgada a criterio del gobierno-, violando las clausulas de protección salarial establecidas en el contrato.
El ritual demagógico de pretender nivelar salario con inflación, termina con un aumento que anula la productividad, acelera la inflación, incrementa la escasez, devalúa la moneda, minimiza las reservas y aumenta el desempleo. Desde los gobiernos de la cuarta república, hemos tenido la amarga experiencia de medidas salariales altamente inflacionarias para la economía del país. El disparate salarial es doblemente lastimoso e  ilegal para los maestros; no lo reciben  por decreto, ni les llega por vía contractual. Si los pela el chingo los agarra el sin nariz, -reza el refrán popular. Ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, acordaría la tristemente célebre Comisión Tripartita, que en esos tiempos se encargaba de los aumentos.
Las medidas accesorias al salario tampoco alcanzan al trabajador educacional. Beneficios del cesta ticket, póliza de HCM, prima de medicinas se pierden al cambiar el status laboral al de educador jubilado. Este cambio provoca una pérdida adquisitiva de un 30 % del salario, lo que desbarata la condición socio-económica de la familia jubilada y anula cualquier posibilidad de mejorar la salud de un educador generalmente enfermo, con trstornos crónicos y degenerativos, quedando a merced de lo que Dios quiera, ya que su salario no es posible estirarlo más para comprar las medicinas. El asunto del HCM es cuestión de vida o muerte. El jubilado se queda en los pasillos de la clínica aguardando por una clave que nunca llega, o, mejor dicho, esperando la muerte que, infaliblemente, si aparece.  So pretexto de la falta de pagos,  la aseguradora no se hace responsable y el Ministerio, argumentando causas presupuestarias, tampoco asume lo suyo.
La merma salarial extingue la intención de planes recreativos de la mano del jubilado que tendrá que asimilar su desgracia económica y financiera, es decir a llorar al valle. El último auto que tuvo terminó en la chivera, no pudo completar lo requerido para reparar el coche. La casa se deteriora y los aguinaldos, que ahora se pagan antes de  diciembre, son para no perder la tradicional herencia culinaria de montar las hallacas en navidad. Se queda corto  el 30 % si le sumamos el despojo de la semana compensatoria anual pagadera en Julio. El  despojo del bono vacacional. Hablamos de despojos porque son derechos adquiridos que se le arrebatan al final de toda una vida entregada al sacerdocio de la enseñanza de los niños de la patria.
Tampoco cuenta con el pago a tiempo de las prestaciones sociales. En 5 años de espera la inflación se come los únicos ahorros de toda la vida. Nada se compra con tan poco dinero. Los gremios al respecto, estamos asumiendo nuestra Mea Culpa. Es mucho lo que se puede hacer, pero muy poco lo que se ha hecho. Sería muy positivo el cumplimiento de las cláusulas que salven el confortable nivel de vida que aún conservan algunos jubilados. Es menester reactivar el viajecito a Margarita o Mérida, especialmente en la temporada decembrina. El veterano educador recargará la fuerza espiritual y superará la depresión vinculada a las limitaciones de un costo de la vida que arruina la diversión de la familia jubilada.
Lo que salva al jubilado de verse sólo,  débil y limpio es la pensión del seguro social; un pago puntual que a duras penas cubre el costo del tratamiento médico y alivia las patologías naturales de la tercera edad. De manera que los incrementos de sueldo, en muy poco ayudan a los asalariados de la educación. Aumentos que vienen acompañados de alzas en las medicinas, incrementos en los pasajes, aumentos en los servicios básicos de telefonía, agua, luz y gas, y la incontrolable subida de la cesta alimentaria serían, entre otros, los  efectos inmediatos causados por un aumento salarial  de los aplicados por los gobiernos  de la cuarta y ahora los de la quinta república.
Nuestra misión  es procurar medidas que corten la continuidad  de esa espiral inflacionaria que arrasa y destruye el ingreso familiar, que se chupa el ahorro de los pobres y desmejora el nivel confortable de vida que todavía tienen algunos venezolanos. De muy poco sirven las medidas aisladas sino se genera una reacción en cadena que multiplique los desarrollos productivos, impulsando el crecimiento económico endógeno y generando empleos estables y competitivos.
Las demandas gremiales no se limitan a peticiones de salario. Los educadores jubilados también exigen una robusta y moderna democracia, productora de calidad de vida, de buena educación para todos y que, además, reconozca en la escolaridad, el vehículo de movilidad social por excelencia. De igual manera nos preocupa el presupuesto y el desempeño de las Universidades Nacionales Autónomas, de prestigio global, de comprobada calidad curricular y de actualizado perfil académico, científico y tecnológico, a las que tengan acceso los hijos y nietos de los maestros jubilados. Los educadores demandan, -entre ruidos estridentes y escandalosas consignas-, más libertad y democracia y el respeto riguroso del contrato colectivo vigente. En la actualidad los maestros sufren la debacle letal de combinar escasez, inflación, inseguridad e insalubridad, las cuatro válvulas que regulan la presión de una olla cerrada en ebullición y a punto de estallar.

Queremos cerrar esta intervención, proponiendo que en la ciudad  de Valencia se funde un albergue, refugio, casa de cuidados, o como quieran llamarla para alojar aquellos jubilados de la tercera edad abandonados, victimas de alguna enfermedad o de vicios como las drogas y el alcohol y que reclaman la solidaridad del gremio. Es hora de que la dirigencia de la Federación asuma responsablemente con acciones de calle la defensa de un jubilado cada vez más  golpeado por la edad, por  la vida, por las instituciones del estado y hasta por la propia familia. No podemos seguir con semejante ingratitud, haciéndonos los locos y esquivando los auténticos problemas gremiales. 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

DOCENTES JUBILADOS Por Luis Martínez

La memoria se define como una función del intelecto que consiste en registrar, conservar y evocar experiencias a nivel individual. Experiencias que en el caso de la enseñanza-aprendizaje tiene doble significación; uno los recuerdos propios de los temas tratados en una clase magistral,  y la número dos la vivencia real, mágica y maravillosa de un registro conservado y evocado muchas veces por la gratitud del alumnado, como el premio y reconocimiento más placentero para un docente jubilado. La sumatoria de sujetos con similar carga de recuerdos en espacios y tiempos, idénticos y determinados, no completa lo que se conoce como memoria colectiva. Esta última, -la memoria colectiva-, sería entonces un ensamble de historias que se atesora, destaca y circula por el tejido social de un país, de una región o de un conglomerado gremial, como el caso de los Educadores Jubilados de toda Venezuela y, de manera  muy especial, los colegas Jubilados de Carabobo. Un gremio que nace con vocación histórica, interpretando el sentimiento y la aspiración de un pueblo de conseguir en la educación el vehículo de ascenso social por excelencia. Los educadores jubilados de ahora y de siempre, conforman la MEMORIA VIVIENTE del país. Una memoria amplia y suficiente en la que cabe toda Venezuela, con un enorme agradecimiento por sus maestros de primaria, profesores del liceo o docentes de la universidad. Gente honorable que entregó lo mejor de su vida al sacerdocio de la enseñanza. Hoy la amenaza y el desprecio  se ciernen sobre nuestra condición profesional, frente a un gobierno que pretende burlar acuerdos de vieja data; desconocer derechos adquiridos y engañar con salarios de hambre a los educadores desde el nivel primario hasta el escalafón más alto de la educación universitaria. No podemos permitir el  desconocimiento de  la autonomía del alma mater y eso nos compromete como egresados y como gremio en la defensa de nuestra UC. Interpretamos la memoria viva del país y,  desde una perspectiva holística, asumimos que “EL TODO ES SUPERIOR A LA SUMA DE LAS PARTES”. De manera que no basta sumar. Es necesaria una integración participativa en ese todo que supera la suma. Pues bien los teóricos del proceso y la izquierda trasnochada,  que los acompaña, pretenden modificar la historia. Intentan borrar de la memoria colectiva los escandalosos vicios de la revolución. Esta élite intelectual aspira imponer un sesgo doctrinario que les garantice el control de la población y convertir el socialismo en la estructura única de gobierno en Venezuela. El patibulario vicio comunista de la solidaridad automática entre camaradas, es otro de los malos hábitos del régimen. Este socialismo es un proceso demagógico porque, a pesar de la probidad del discurso, ha permitido que la mala praxis administrativa haya alcanzado el escandaloso rango de desorden nacional. Para mayor desgracia la revolución se ha tragado el más espantoso ingreso de recursos fiscales del que se tenga registro en la historia contemporánea de Venezuela. Pasa del millón de millones de dólares en 15 años.
Maestros, Hombres y Mujeres de categoría excepcional; extraordinarios colegas; damas y caballeros de Primera Clase, Venezolanos y Venezolanas  de incondicional alianza con la democracia, hoy por hoy, el sistema de garantías y libertades más completo del planeta, y el régimen político de gobierno más perfectible y participativo de la historia.
Profesores, Carabobeños y carabobeñas, dignos de las distinciones más honoríficas que pueda merecer un servidor público, que valora e interpreta cualquier reconocimiento como un acicate que robustece el prestigio individual y, por extensión, honra al colectivo gremial de los educadores. Hijos del pueblo con brillantes dotes de inteligencia, creatividad y talento para el exigente trabajo de transmitir el conocimiento dentro y fuera del aula.
 Educadores Venezolanos y venezolanas de destacada jerarquía profesional, alcanzada por méritos personales, en concursos abiertos, limpios y democráticos  para servir al estado y no al gobierno de turno. Gente honesta con credenciales académicas para el ejercicio magisterial y no el empirismo y la piratería revolucionaria que intenta imponer el régimen que, por ahora, detenta el poder.
Pedagogos Carabobeños y  carabobeñas gremialistas que se identifican  con las causas nobles del entorno social. De la mano con los históricamente excluidos y, sobre todo, de los más débiles que en las crisis bajan a la categoría de vulnerables. Jubilados y jubiladas unidos para hacer  historia, aceptando con humildad el reparto de roles y tareas difíciles en este convulsionado trance que vive la patria venezolana.
Docentes de elevado nivel  académico y de extraordinaria experiencia laboral. Formados a tenor del aprendizaje constructivo y de un estilo edificante, capaz de instalar y desarrollar la democracia y la libertad donde haya que hacerlo. Maestros y maestras de excelsa vocación pedagógica con formación política independiente, sin menospreciar la condición sine qua non de los partidos en el sostenimiento del sistema democrático.
Educadores y educadoras de riguroso espíritu crítico y de elevadas virtudes cardinales. De principios filosóficos y de convicciones morales que rigen sus actos públicos y privados. Prudencia, Firmeza, Templanza y Justicia son las sabias compañeras en la toma de decisiones, y las coordenadas que ubican el punto equilibrado entre el carácter y la personalidad, lejos de las emociones y comportamientos impulsivos, libre de excesos y vicios, y conductas exentas de juicios equivocados.
Docentes jubilados, preparadores magistrales de cohortes juveniles, emprendedoras y de gran empuje, ansiosas de conocer el arte, la ciencia y la cultura como vinculantes del crecimiento espiritual y de la gran movilidad social que registra la memoria colectiva venezolana.
Maestros, Promotores incansables de los valores humanos y de principios morales de respeto, tolerancia, buenos modales y sanas costumbres que tanta falta hacen hoy día. Profesoras y profesores de mucha lectura y abundante sabiduría, que tienen por norte una doctrina social enmarcada en la formación de un capital humano más  justo, firme, fuerte y prudente con hombres y mujeres listos, física y mentalmente, para servir al país
Queremos una democracia moderna y robusta, productora de calidad de vida, de buena educación para todos y que, además, rechace la vía destructiva del socialismo que siempre opera en sentido contrario a la libertad y al progreso de los pueblos.

SEÑORAS Y SEÑORES BUENOS DIAS…




martes, 11 de noviembre de 2014

LAS MEMORIAS DE El Hato.


PRÓLOGO



Algunos definen la memoria como una función del intelecto que consiste en registrar, conservar y evocar experiencias a nivel individual. La sumatoria de sujetos con recuerdos similares,  en espacios y tiempos idénticamente determinados, no completan lo que se conoce como memoria colectiva. Desde una perspectiva holística, asumimos que “el todo es más que la suma de las partes”. En términos de amplitud, -la memoria colectiva-,  es un ensamble de historias que se atesora, destaca y circula por el tejido social de un país, de una región o de un poblado en particular. Los pueblos de hoy participan en  una dinámica multifactorial que arranca desde su origen o fundación, pasando por la raza, religión, régimen político, diferencias sociales  y económicas, pero que convergen y llegan a acuerdos en torno a la protección del patrimonio cultural contenido en  los registros y archivos  comunes. Es decir tienen un celo bizarro por la  memoria  de la comunidad, aún con más fuerza en la era de la información total, libre e inmediata de la aldea global, ésta última expresión acuñada por Marshall Mcluhan en los años 60’s para referirse a las consecuencias socio-culturales de la comunicación. Este libro no pretende ser un almacén de reminiscencias; algunos recuerdos quedan a buen resguardo, otros coleccionados como las joyas de un tesoro, unos tantos inexorablemente perdidos en el tiempo y muy pocos esparcidos en el depósito del olvido por motivaciones personales, familiares o de otra índole. El libro es un álbum memorable, abierto de par en par, que intenta recoger, desempolvar y salvar testimonios inéditos, -en fuentes de primera mano-, como fotografías y documentos valiosos que enriquecen la memoria popular. El imaginario colectivo le da continuidad temporal a los recuerdos y, atesorándolos en la memoria, permite el rescate  de tradiciones y costumbres, incluyendo las ingratas memorizaciones echadas al  gran basurero de la historia. En el pueblo sobrevive una memoria cultural de resistencia ancestral, que permanece en los mitos y leyendas y que, a través de la oralidad, transmite distorsiones y adaptaciones al pasar de una generación a otra, so pena de ser reemplazada por la transculturización imperial de los que dominan el mundo. Sin embargo el investigador tiene que hacer una especie de pasantía hermenéutica sobre los contenidos no escritos, que se acercan más a la versión original.  Si bien en un principio la exégesis aplicaba exclusivamente a la interpretación de textos bíblicos, las técnicas hermenéuticas dan para mucho más; esta metodología sirve también para explicaciones rigurosas en el arte, la ciencia y, sobre todo, la historia, vista ésta como “algo que nunca sucedió, contada por alguien que no estuvo ahí”. Ahora el caserío tiene quien le escriba, porque son relatos de personajes, en ausencia física, pero que son retratados por sus descendientes directos. Un ejercicio biográfico, ligeramente alterado, adornado con las exageraciones propias de los héroes de la familia, que tampoco llega a los extremos de la anécdota narcisista. Este libro  es un archivo actualizado de las experiencias recientes de un pueblo; de acontecimientos que estremecieron la tranquilidad de la gente; de fugaces instantes de felicidad congelados por el flash de una cámara fotográfica y, por supuesto, de la interacción de un lector, asediado por los recuerdos, que termina en el rol protagónico del episodio contado. Leer un párrafo es ubicarse en un lapso y en un contexto de real, mágica y maravillosa posteridad. Es como reanudar la interrumpida conversación imaginaria que se sostuvo en el último encuentro antes del infalible olvido. Es una fabulosa manera de reconciliarse con el recuerdo; un divertido ejercicio para la memoria individual; una contribución al fortalecimiento del perfil histórico del vecindario; es como si nuestros antepasados recorrieran sus pasos en esta vida, no para absolver ni condenar a nadie, sino para vivir de nuevo con el propósito noble, leal e impertérrito de servir a su país.

domingo, 26 de octubre de 2014

Educación Profesional



La educación en El Hato….


Sobre la formación profesional de los hijos, -en aquellos hogares que estaban en condiciones de cubrir los costos educativos-, hubo una permanente preocupación de estos muchachos y muchachas que, aburridos del trabajo en el campo, soñaban con el título de doctor o un certificado de técnico a nivel medio, que le garantizara una vida confortable y divertida similar  a la ofrecida en los grandes  centros urbanos del país. Esta  tarea prioritaria de las familias del campo, -en el final del siglo XIX y la primera mitad del  XX-, fue un propósito harto difícil si se considera la precariedad de recursos oficiales en las zonas rurales y caseríos  venezolanos, en ese entonces. En plena dictadura gomecista, sin escuelas y con escasas oportunidades de emigrar a la ciudad, los campesinos paraguaneros, -con sus ahorros enterrados en algún lugar de la casa-, podían enviar sus hijos a Coro a un colegio privado, o mandarlos a Pueblo Nuevo a casa del Bachiller Peña,  donde se recibía la instrucción básica de alfabetización, lenguaje, aritmética y cultura general. Algunas familias pudientes de la época alcanzaron altos niveles satisfactorios al ver a sus descendientes con títulos universitarios de derecho o medicina.
Superado el periodo dictatorial del gomecismo, se acrecientan las ganas de vivir en democracia y el pueblo empieza a entenderla como el sistema o régimen de garantías y libertades más perfectible de la historia. Empiezan los cambios y en la península ocurre una situación  “suí  géneris”  con la llegada de las petroleras, y todo cambia para bien de Paraguaná. Aparece,  -como por arte de magia-, el soñado caserío urbano con su asombroso crecimiento económico, territorial y demográfico, llamado Punto Fijo. La gente salió del monte y de agricultores, criadores, pescadores y sacadores de chipe, se transformaron en improvisados obreros petroleros. Mucha gente vendió la casa y los corrales con todos los animales, para irse a la espontánea, desorganizada e incipiente ciudad industrial. Me imagino aquello como una locura colectiva y, en poco tiempo, Punto Fijo era el caserío más grande del mundo. Aparecen, -papeles en mano-, los presuntos dueños de las tierras y sube a catorce el metro cuadrado. Arranca el negocio con la venta de lotes y parcelas en aquellos sabanales que, quizá, nunca fueron de nadie. Todos estaban apurados y no había tiempo para revisar documentos. Sin embargo en materia política hubo un retroceso democrático y se consolidó el gobierno militar de Pérez Jiménez.
Lejos de criticarlos, me  meto en las  alpargatas de los campesinos que migraron y hubiera hecho lo mismo. Era lo lógico. Hay cosas  que no pueden hacerse de otra manera. La oportunidad de salir de abajo se concretaba en el occidente de la península con la construcción de La Menegrande y las refinerías de Amuay y de Cardón. Durante la dictadura, prosiguió la racha de bienestar que sujetó  con más fuerzas las pretensiones de perpetuidad de Pérez Jiménez en la Presidencia.
En El Hato la historia fue la misma, las tres o cuatro familias acomodadas del caserío pudieron  llevar a sus hijos a Pueblo Nuevo a recibir las valiosas enseñanzas del Maestro Mayor de  la península Héctor M. Peña. Los descendientes de Eugenito Peña y Catalina Reyes.  Los  de Lesme Reyes y Salomé Hurtado. Los de Ruperto Hurtado y Carmen Isabel Peña. Las de Zoilo Arenas y Clara Marchena. Los de Marcelino Maldonado y Carmen López. Los de Manuel Urbano García y Carmen Morales,  para nombrar las familia más preocupadas por la educación de esa muchachera. En el curso de los tiempos llega la Profesora Hilaria Arenas y regenta una escuelita de primeras letras, que luego convierte al puerto de Adícora en un polo de atracción educacional en esta zona del litoral paraguanero. También  decidieron hacer de multiplicadores del aprendizaje en el honroso objetivo de alfabetizar al pueblo y escolarizar a los niños en la edad correspondiente. Aquí surgen los nombres de Iraida Peña y Petra Rosa Arenas, insignes damas dotadas de inteligencia y de vocación para enseñar, que oficializan y se encargan de la educación primaria pública del caserío El Hato, en la hoy llamada Escuela Nacional Bolivariana “Batalla de Junín”. Colaboradoras de propósitos nobles y gratificantes como el de alfabetizar sin límites de edad, y borrar para siempre la penosa situación del iletrado de quedar al margen del avance en todas las áreas del conocimiento. A estas  pedagogas se suma la presencia de otra educadora de riguroso espíritu crítico y promotora incansable del derecho a la educación, La Profesora Berta Elina López, natural de Adícora. La Maestra Berta dedicó toda su vida profesional a la formación de  los niños y adolescentes de este agradecido pueblo. Luego se incorporó la Profesora Lugarda Arias de Castro, pedagoga de altos quilates en la instrucción de las primeras letras, venida de El Vinculo, pero que vivió en El Hato durante  su  ejercicio magisterial.
La estabilidad laboral y la necesidad de obreros calificados para las operaciones de refinación empujaron a la creación de la Escuela Industrial, equipada con el instrumental técnico más avanzado de la época. Paralelo corría el decreto de apertura del primer liceo público de la era democrática, el Mariano de Talavera en Punto Fijo.
En El Hato, la industrial y el liceo, cayeron como dos bendiciones históricas en la gente que, -limitada por su analfabetismo-, se quedó en el caserío pero nunca dejó de soñar en grande sobre el futuro de sus hijos. Era mucho más fácil enviar al alumno a Punto Fijo que pagar por su enseñanza en Pueblo Nuevo. Algún pariente lo albergaba con tal que el muchacho echara pa’lante. Aparecieron en El Hato los primeros peritos y bachilleres. Se presentaron las primeras maestras graduadas por cursos de mejoramiento profesional del magisterio. Esto fue realmente revolucionario y la educación se convirtió en el vehículo de movilidad social por excelencia. La gente, por primera vez en siglos, se sintió libre. El modelo aplicado pudiera catalogarse como el paradigma de la educación para la libertad, que alfabetiza al adulto y prepara al futuro ciudadano estimulando la inteligencia y el talento para el trabajo creativo.


viernes, 24 de octubre de 2014

EL CRONISTA DE LA GRAN PARAGUANÁ



Hace poco menos de una centuria que la honorable Matrona María Ruperta Rodríguez de Esteves, dió a luz al más ilustre autodidacta y  versátil creador cultural, que haya nacido en El Hato, -un caserío de indocumentado e incierto acto fundacional-, que ahora registra su historia en la memoria heroica de los pueblos. Recordamos la fecha de nacimiento de un Paraguanero de prolijo trabajo intelectual, que se nos fue hace tiempo y que hoy cumpliría 92 años. Se trata  del escritor, poeta, cuentista, investigador  e historiador, Juan C. Esteves, que nació en esta población el 24 de Noviembre de 1922,  y creció en un ámbito rural al lado de sus Padres, Don Pedro José Esteves y  Doña María Ruperta Rodríguez de Esteves con una prole de diez muchachos, mitad y mitad, hembras y varones. En su edad juvenil, -cuando todos se asombraban de sus conocimientos de cultura general-, el Poeta llegó a Maracaibo buscando algunos conocimientos básicos del idioma castellano, que los necesitaba para emprender su carrera de escritor. Retorna  y se incorpora a trabajar en la refinería  Cardón que, a la sazón, pertenecía al holding multinacional petrolero anglo-holandés Royal Dutch Shell. Se enamoró de una linda y encantadora Paraguanera, Petra Hernández , vecina de El Buchal,  -caserío en las afueras de El Hato-, con quien procreó una descendencia muy educada y de elevados valores familiares. Petra y Juan de la Cruz, eternos enamorados a los que sólo la muerte pudo separar. El poeta, su compañera de siempre y los muchachos se domiciliaron primero en Punto Fijo y después en El Buchal, en una casa amplia y tranquila, una suerte de retiro espiritual en el que recibía amigos e intelectuales de todas partes. Sobre todo estudiantes universitarios que lo consultaban  frecuentemente.
 He aquí  las obras publicadas:
1)  Los poemarios Agua en totuma y Canto a Paraguaná. Agua en totuma fue su primogénita obra publicada a mediados de la década de los 50's y Don Alberto Boulanger Solé fue el padrino exclusivo de las ventas del poemario en Librería El Carmen. Después aparece “Itinerario Lírico”.
2) En el área de investigación lingüística Nombres propios (1957). Apuntes Lexicológicos y  Toponímicos indígenas de paraguaná (1975)
3)  En la categoría de publicaciones de la historia tenemos La Heroína de Paraguaná. Paraguaná en el tiempo. Juan C. Garcés. Liceo Héctor M. Peña. Paraguaná Histórica y geográfica. La heroína de Venezuela: Josefa Camejo (1989). Los Taques: puerto hacia el progreso.
Juan C. además de hombre culto, fue un escritor respetado, admirado y reconocido por las instituciones públicas y privadas:
1) Individuo de número del centro de historia del Estado Falcón.
2) Cronista oficial de Pueblo Nuevo, durante 20 años.
3) Miembro de la asociación nacional de cronistas de Venezuela.
4)  En honor al Poeta  Juan C. Esteves la destacada biógrafa paraguanera, Egly Colina Marín, publicó JUAN DE LA CRUZ ESTEVES: CRONISTA DE LA TIERRA PARAGUANERA.


Juan de la Cruz fue  el primer Cronista de La Gran Paraguaná, cuya capital histórica y heroica es Pueblo Nuevo. Además de oficioso difusor cultural de la región, fue el investigador que más  aportó con resultados positivos sobre el procerato coriano, tanto de la independencia como de la guerra federal.  También se reconoce su acucioso interés de analista de la lingüística y toponimia indígena caquetía. Se le honra de ser el poeta de la belleza del paisaje peninsular y, por si fuera poco, el escritor que recoge, describe y edita los acontecimientos de la historia patria, en todas sus etapas, poniendo énfasis en la epopeya libertadora como foco central de su narrativa. Tal vez el desafío más importante de su carrera de cronista fue que, -basado en documentos de primera mano-, pudo elevar hasta el Procerato Independentista de la Patria, a figuras libertarias de la Falconía, como Josefa Camejo,  la heroína de Venezuela y Juan C. Garcés, el soldado incansable, cuyas hazañas épicas están registradas en las obras de Juan C., el Cronista de Los Próceres Paraguaneros.
De todas maneras a Juan no lo desvelaba ni la nomenclatura ni el sueldo del cargo que, -en el tiempo  de los 70’-, apenas alcanzaba para comprar papel para la vieja máquina de escribir y pagar los pasajes de ida y vuelta de  El Hato a Pueblo Nuevo. Juan nunca presumió de grandeza intelectual y, al revés, alababa su condición de humilde panadero, orgulloso de que las manos mágicas que escribían  poesía eran las mismas que amasaban las ricas tortas de harina de trigo mezclada con dulce de panela. El Debudeque de Juan de la Cruz, el más sabroso y original de la península, que lo preparaba por encargo para una clientela de moderado consumo, pero cautivada por la excelente calidad y  el incomparable sabor del producto.
Punto y aparte para mencionar algunos incidentes sobre publicaciones en periódicos locales, en las que algunos malos entendidos lo enfrentaron en una polémica pública con el Doctor Ernesto Silva Tellería, también historiador falconiano. Después del escándalo y superado el impasse  hubo más creación y se multiplicó la investigación para el conocimiento de las letras, la historia y la cultura. Aquella controversia que intentó perjudicarlo, al contrario fortaleció su don creativo, enriqueció su talento literario, intensificó su búsqueda histórica y diversificó su labor cultural.

Ante el declive funcional de su senecto  corazón, y frente a las limitaciones propias de su avanzada edad,  se quedó con su familia en el lugar de siempre, su casa de El Buchal, para reseñar los postreros relatos de su historia, escribir los últimos poemas de su vida, y respirar el aire puro de la intensa brisa paraguanera como desiderátum de su existencia. A estas alturas,  después de muchos años de que el poeta abordara su viaje definitivo, se recopila la herencia de una profusa y variada obra literaria e histórica, aún inédita.